6 de febrero de 2008

Damaris Calderón



La Habana, Cuba, 1967. Poeta, narradora y ensayista. Licenciada en Letras por la Universidad de La Habana. Magíster por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Santiago de Chile. Ha publicado los poemarios: “Con el terror del equilibrista”, Edic. Matanzas, Cuba; “Duras aguas del trópico”, Edic. Matanzas, Cuba; “Se adivina un país”Edic. UNEAC, La Habana, Cuba; “Guijarros”1ra Edición “El Túnel”, La Habana, Cuba; 2da Edic. RIL Ediciones, 1997, Santiago de Chile; “Duro de roer”, Edic. Las Dos Fridas, Santiago de Chile, (2da. Edición, Ediciones Unión, La Habana, Cuba); “Babosas: dejando mi propio rastro”, Edic. Las Dos Fridas, Santiago de Chile; "Sílabas. Ecce Homo”(1ra Edic. Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 2da Edic. Editorial Letras Cubanas, La Habana, Cuba); “Parloteo de Sombra”, Edic. Vigía, Matanzas, Cuba y “Los amores del mal”, El billar de Lucrecia, México, 2006. Poemas suyos aparecen incluidos en diversas antologías sobre poesía cubana y latinoamericana actual. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, holandés, portugués, francés y servo-croata.















Distancias



La lejanía
es un estado del alma
(no puedo
recordar tu cara)
Inmoviliza los objetos
-los sujetos-
los dora
de una bondad
que nunca tuvieron.
La lejanía es cruel
deja entrever
y ciega.

¿No reconoces a tu madre
de un animal de tiro?




...



Mi cabeza está en otra parte


Literalmente:
fuera del camino.
Como el herido
convaleciente que
no puede ser
llevado en hombros.

Monsieur Guillotind
inventó una máquina
para separar
la cabeza del cuerpo.

(La cabeza cortada
contempla las cosas tal como son,
el Presente puro, sin ningún significado,
sin arriba no abajo,
sin simetría, sin figuras.
Sin desesperación.)

Rápida y eficaz
como el racionalismo.