23 de mayo de 2008

Forugh Farrojzad













1935 - 1967 . Nació en Teherán. Murió a los 32 años. Su espíritu rebelde contra las normas de una sociedad vieja, entró en contradicción con el medio en que se desenvolvía.Sus libros habían sido condenados, censurados; su vida era piedra de escándalo en aquella sociedad que sólo la aceptaría después de su prematura muerte cuando su auto se estrelló contra un muro.








Mi existencia entera es un verso oscuro

que reiterado te llevará

dentro de sí al alba de los brotes y el crecer eterno

En este verso te he suspirado ¡ay!

En este verso

te he injertado al árbol, al agua y al fuego





La vida es tal vez

una larga calle por la que cada día pasa una mujer con un cesto



la vida es tal vez

un hilo con el que un hombre se cuelga de una rama

la vida es tal vez

un niño que vuelve del colegio

la vida es tal vez encender un pitillo durante enervante intervalo

entre dos actos de amor

o puede que sea el desorientado paso de un transeúnte

que se quita el sombrero

y con una sonrisa vana le dice a otro transeúnte"buenos días"



La vida se halla tal vez en aquel instante cerrado

en que mi mirada se desploma en las pupilas de tus ojos

generando un sentimiento

que yo mezclaré con la percepción de la luna o la captación de la oscuridad



Es un aposento que mide lo mismo que una soledad

Mi corazón que mide lo mismo que un amor mira los sencillos pretextos de su felicidad

y el bello marchitarse de las flores en la maceta

y el joven árbol que has plantado en el jardín de nuesta casa

y el canto de los canarios

que cantan lo mismo que mide una ventana





¡Ay...!



Esto es lo que me toca

Esto es lo que me toca

Lo que me toca

es un cielo que se hurta al colgar una cortina

Lo que me toca es bajar por una escalera abandonada

y llegar a algo podrido y perdido

es un paseo triste por el jardín de los recuerdos

y perder el alma en la pena de una voz que dice:

"me gustan

tus manos"

Mis manos plantaré en el jardín

verdeceré, lo sé, lo sé

y las golondrinas pondrán huevos

en los huecos de mis azules manos





Me colgaré en las orejas pendientes

dos cerezas rojas y gemelas

y me pegaré en las uñas pétalos de dalias

Hay una callejuela

donde los chicos que estaban enamorados de mí, aún con el pelo revuelto

y el cuello fino y las piernas delgadas,

piensan en las inocentes sonrisas de una chiquilla

que el viento una noche se llevó





Hay una callejuela que mi corazón ha robado

entre los barrios de mi infancia

Y el viaje de un cuerpo por la línea del tiempo

y el fecundar de un cuerpo en la árida línea del tiempo

un cuerpo de una imagen consciente

que vuelve de la fiesta de un espejo





Y es así

como alguien muere

y alguien queda

y ningún buscador hallará perlas en un breve riachuelo que cae en un hoyo



Conozco

un hada pequeña y triste

que vive en el océano

y lento lento como una flauta de madera

toca la música de su corazón

un pequeña y triste hada que de noche muere con un beso

y con otro beso nace de madrugada