4 de enero de 2012

Nara Mansur




















¿A dónde dicen, Emilia, que van a subir?


Cuidado con el agua que sube muy rápido
y mamá no sabe nadar. Cuidado
con el carrusel que la marca,
el semáforo que la asusta,
la mermelada que le pone ácido el cogote.
Cuidado con hacerme mucho caso,
con dejar entristecerte por mi queja continua.
Cuidado con la electricidad, el gas, con el agua
que sube muy rápido y te puede gustar ese ahogo
imposible, ese fugaz abismo, ese abandono.
Cuidado con olvidar antes de tiempo los miedos
con los que te protejo y te acobardo
y te fortalezco y te prevengo
y te mutilo y te fotocopio
y te adoro y te reduzco a mi peor versión.
Cuidado con no olvidarte de mi jaqueca falsa,
de mi cobardía.
Que no te toquen.
Y es que sube rápido el agua y no ahoga a la esponja
ni al agua ahogada ya en la bañadera.
Cuidado con cuidarte más de la cuenta
con no poner el cuerpecito valiente y hermoso:
allá arriba en el tobogán tú solita vas a volar
a donde quieras,
vas a caer y yo te estoy esperando.