10 de enero de 2012

Robert Walser





























El cielo entrega la luz a la nieve.
La nieve bebe la luz.
La nieve es luz, una identidad voluble.
La blancura de la nieve. Su escasa pregnancia. Su capacidad de acoger.
La nieve cubre y deshace.
Se ablanda la tierra. Se amolda a ella.
La nieve es la inmensidad bajo los pies, sobre el rostro.
¿De qué modo se produce ese extraño contacto?