19 de febrero de 2012

Charles Simic




















El espectador ideal que vive sólo para el arte, las manos cruzadas a la espalda.  Una tela en blanco titulada con propiedad "En blanco", frente a él.  Son exactamente las once de la mañana en el museo provincial.   Se pueden oír los rumores de la tripa del guarda unifor-mado, que tiene cara de alguien ahogado a la luz de la luna.