2 de mayo de 2013

George Oppen




















A la Memoria


¿Quién sino la Diosa?
Todo lo que es, es tuyo. Las causas,
Los comienzos están perdidos
Si tú los has perdido;
Pero de un parpadeo tuyo
Flores marchitas renacen
en su frescura ante nosotros,
Un paisaje se ahonda colina tras colina,
Y ramas se comban en la luz del día.

Nada significa el laúd, el lienzo
O el mármol sin ti; tampoco las playas
Que bordean el océano, el vientre
De nuestra madre.

Brillan galaxias en esa oscuridad. Oh tú,
Que eres oscuridad, el tuétano
De nuestra oscuridad y la iluminación.
Lo que tus manos han dejado caer
está perdido para nosotros.