13 de febrero de 2014

Caridad Atencio






















Traerás
un hijo al mundo.
Cohibirte
de ello
no
cambiará
tu azaroso
 destino,
sino
que arrojará
más sombra
sobre ti.
Te hará
casa vacía
atenta al fuego
que la destruyera.
Aunque
tu figura
corriera
por el horizonte
tu imagen
se desangra
temerosa
hasta ser temida.
Con mi aliento
de criatura maldita
y la vigilia congelada
voy con madre
al lugar de “tejido”.