Filiberto González (1969)
Diario Inédito
Aún siento (años ha) el pulso caliente,
las herramientas afiladas
de mi Padre en la sombra;
la tergiversada Historia
manipulando un árbol llamado mi origen.
Es lo común un diálogo así
sin obviar jamás el sujeto lírico,
refugiarse en los escritos que aclaman
un eco paternal:
Sí es el eco, es el eco
extraídos del organismo debilitado
y de sus colecciones labiales
un Archipiélago herido.
Pueden ser las últimas sílabas
de su diario inédito
simbologías egipcias al método
que se deshoja:
puede ser el viento quien manipule
el Manifiesto
con palabras incomprensibles
Por ej. : blanco y negro es un turrón,
lo demás intervención de una Leyenda.
Nunca te arrepentirás de este Amor,
son los gritos de aquí Octubre,
El de tu Hijo Menor.
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