7 de marzo de 2012

Haroldo de Campos














el ángel izquierdo de la historia


los sin tierra al final
están sentados en la
pleniposesión de la tierra :
de sin tierra pasaron a
con tierra : helos
enterrados
desterrados de su soplo
de vida
aterrados
aterrorizados
tierra que a la tierra
torna
pleniposeedores terra-
tenientes de una
roza (fosa) común :
por el reverso al fin
entrañados en el
lato vientre del
latifundio
que de im-
productivo se re-
veló así u-
bérrimo : generando pingüe
cosecha de
sangre color barro
labradores sin
labra he-
los : al final con-
vertidos en larvas
en mortuo-
rios despojos :
ataúdes labrados
en la escasa madera
(materia)
de sí mismos : la bala asesina
los sorprendió
mortisentados
sitibundos
decúbito-abatidos pre-
destinatarios de un
agro (magro)
re(dis)(forme) forma
-- famélica – a-
graria : he-
los gregaria
comunidad de los que van
a medias con la nada :

aver-
gonzada a-
margada
vejada
-- avergoncorroída de
íntimo abrasivo re-
mordimiento –
la patria
( ¿cómo ufanarse de ella? )
apátrida
llora a sus des-
poseídos parias –
patria parricida :
que acaso sólo al final la
espada llameante
del ángel tuerto de la his-
toria ardiendo contra el viento y
fogueando a los
agrosicarios socios de ese
fúnebre contubernio donde la
muerte mariscala comanda una
torva milicia de jenízaros guarda-
espaldas :
sólo el ángel izquierdo
de la historia cepillada a
contrapelo con su
multigirante espada po-
drá un día ( ¡quién lo viera! )
convocar del montón
nebuloso de los días ve-
nideros el día
que al fin sobrevendrá del
j u s t o
a j u s t e .. d e
cuentas




Traducción: Andrés Sánchez Robayna