15 de junio de 2013

Robert Lowell






















EL NIHILISTA COMO HÉROE



“Una línea inspirada es todo lo que entregan
nuestros poetas, ¿mas qué francés ha escrito seis líneas aceptables,
una tras otra?” dijo Valéry. Para Satán ése fue un día feliz.
Uno anhela palabras colgadas de la carne del buey
vivo, pero la llama fría del papel de estaño lame el leño
metálico; el inmutable hermoso fuego de la niñez
traiciona las visiones monótonas.
Del cambio y por definición se alimenta la vida,
en cada temporada nos deshacemos de guerras,
mujeres y automóviles nuevos.
A veces, cuando enfermo o lleno de malestares,
miro verdear la llama contraída de este fósforo,
el tallo de maíz adquiere florescencias y verdes prolongaciones.
Un nihilista debe vivir el mundo como es 
mirando a lo imposible ascender al desecho.



Traducción Carlos Monsiváis