17 de agosto de 2013

Luis Marré














NO RECUERDO


No recuerdo tu rostro
y a veces
me sorprendo buscando rasgos tuyos
en otras caras
Sin embargo
                     recuerdo
tus manos
siempre ocupadas
- las uñas rotas
por la lejía -
domando
cabellos
rebeldes
midiendo la escasez
o despertando olores en el patio
entre la hierbabuena y el orégano
Qué hábiles
                     con las rosas
tus manos
- el tiesto que ponías en la mesa
aunque faltara el postre siempre había
rosas para olvidar nuestra pobreza-
Tus manos
aquellas
ramitas
de coral desangrado
que emergieron del fondo abisal de tu agonía
Mi corazón se debate entre agujas
pero tus manos no me alcanzan ya
mi madre.