14 de agosto de 2013

Reynaldo García Blanco























LAS BIBLIOTECAS INUNDADAS
                                         
                                                   A Teresa Melo y León Estrada


En La Grande Ilusion, de Jean Renoir  
unos reclusos
reciben un envío de una benefactora rusa
ellos piensan en vodka y caviar 
pero descubren que se trata de libros
y en un acto de decepción
prenden fuego y comienza la revuelta

Casi siempre los imbéciles y tiranos
son los que queman las bibliotecas

¿Y a quién culpar
cuando la furia anula las palabras?

Libros que llegaron en correos de brujos
regalos de cumpleaños
amuletos vallejianos
estrellas que alumbraron y aun matan

Me contaron que Herman Hesse
enviaba libros a los prisioneros alemanes
detenidos en Francia

Manías del albor
laberintos de papel
músicas en la noche de la isla

Ahí van
como barcos llenos de voces
a la deriva
arrastre de memoria
relámpago mineral
así han quedado
las bibliotecas.