3 de septiembre de 2008

Ismael González Castañer

















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Novela





Cada cuatro meses llega una canción de los pechos desangrantes.
Llegan y atraviesan el dolor/ corazón/ sentimientos.
Lo sabemos por las chicas que utilizan Pre–
sólo por las que Lo utilizan.

Cada cuatro meses llega una canción.
Lo sabemos por las chicas que en inglés me dicen “Cháon, leiri éraun”
lo sabemos por las chicas que en inglés me dicen algo
algo así como “el camino”.

Y bailamos “California” y eso es malo. Eso es malo
porque andamos atrasados. Nos ponemos a danzar
y bailamos hacia un tiempo en que Berta provocó/ provocara
vahos y ganancias / las canciones de los pechos.
Cancioncita de los pechos.
Llega una canción/ y me siento posesor/ de unos cuadrados blancos.
Y después muy solo como algunos perros. Como algunos perros
a los que por cierto
no le faltan unos huesos.
Unos huesos enterrados por doquier.







...





El mundo está mejor que nosotros




El mundo está mejor que nosotros

se mueve entre la gente/ que balancea su cuerpo
leve
de una pierna a otra/ mirando la bombilla azul.

Cuando le vi juré montarlo en el traspatio
sobre dos viejas cajas/ de mi juego infantil
para tenerlo a solas/ para mí y para mí
como se tiene bien colgado usted
su espejo contemporáneo.

Pero la música no puede estar en todas partes

y todavía queda muy lejos mi corazón de otro aún.
Entonces vi que el mundo también era mejor
pero (como el ensayo, algún tipo de éste, por supuesto)
supe igualmente cómo/ no alcanzaríamos a explicarlo
en uno muy sencillo para todos.

1 comentario:

leo dijo...

Ismael merece y mereció todo el respeto que uno puede dar a un poeta. El tiempo pasa y nos dice a algunos que bien que lo reconocimos como Maestro.