29 de septiembre de 2008

Stephane Mallarmé











VARIOS ESBOZOS DEL ABANDONO DE LA HABITACIÓN

(Fragmento)


Durante mucho tiempo,oh! mucho tiempo, cuando dabas las campanadas inútilmente-ahora atmósfera de ausencia-, tu áureo sonido volvía a ti, en mi ensueño, y en él te creaba, joya de oro,y mostraba, indicándome tu complejidad estelar y marina, las circunstancias externas del mecanismo cósmico; sin embargo,pude decir, teniendo en cuenta los recuerdos de la raza que evocas, que nunca, en esas superficies marcadas por los juegos múltiples y combinados de la multiplicidad del pensamiento universal,nunca, resumen del universo que representas, joya entre las cosas, creaste otro minuto que tuviera tan magnifica concordia, y dudo que tal instante tenga actualmente equivalente en la indecible multiplicidad de los mundos. En consecuencia, mi pensamiento se ha reconstituido, pero, yo mismo,lo estoy acaso? Si, percibo que ese tiempo vertido en mí, me devuelve el yo, y me veo como las ondas de un narcótico calmo, cuyos círculos vibratorios, yendo y viniendo, forman un limite infinito que no perturba la quietud del centro.