9 de febrero de 2013

Jack Spicer















de Un libro de música



Al final, los amantes
Quedan exhaustos como dos nadadores. ¿En dónde
terminó? No se puede saber. Ningún amor es
Como un océano con la vertiginosa procesión de los linderos de las olas
De los que dos pueden emerger exhaustos, ni largo adiós
Como la muerte. 
Al final. Mejor, diría, como un extremo
De cuerda enrollada
Que no disfraza en la vuelta final de sus extremos
Sus finales. 
Pero, dirás, nosotros amamos
Y algunas partes de nosotros amaron
Y el resto de nosotros seguirá siendo
Dos personas. Sí, 
La poesía termina como una cuerda.