30 de junio de 2013

Theodore Roethke



























Dolor



He conocido la inexorable tristeza de los lápices,
Impecables en sus cajas, el dolor de la libreta y del pisapapeles,
Toda la aflicción de los sobres acolchados y de la goma,
La desolación en inmaculados lugares públicos,
La solitaria sala de espera, el lavabo, el conmutador,
El inalterable pathos de la palangana y la jarra,
El ritual del multígrafo, el sujetapapeles, la coma,
Los interminables duplicados de vidas y objetos.
Y he visto el polvo de los muros de las instituciones,
Más fino que la harina, vivo, más peligroso que la sílice,
Tamizado, casi invisible, a través de largas tardes de tedio,
Cubriendo de una fina película uñas y cejas delicadas,
Glaseando el pálido cabello, las grises y corrientes caras duplicadas.



 Traducción Jorge Ordaz