16 de septiembre de 2013

Alfred Jarry





















Clinamen 




El río y la pradera



El río tiene una cara gorda y fofa, por las garras de las ramas, un cuello con numerosos pliegues, la piel azul con pelusa verde. Entre sus brazos, sobre su corazón, tiene la islita en forma de crisálida. La pradera de vestido verde se adormece, con la cabeza en el hueco de su hombro y su nuca.


  
Amor



El alma es arrobada por Amor, que desde todo punto de vista se parece a una gasa color del tiempo, y adopta la figura enmascarada de una crisálida. Camina sobre cráneos invertidos. Detrás del muro donde se resguarda, unas garras esgrimen armas. Un veneno la bautiza. Unos monstruos viejos, con que está construido el muro, ríen en sus barbas verdes. El corazón es rojo y azul, violeta bajo el alejamiento artificial de la gasa color del tiempo, que él teje.


  
El bufón



Su giba redonda oculta el mundo, así como su mejilla roja roe los leones de la tapicería. Tiene tréboles y cuadros sobre la seda carmesí de sus ropas, y hacia el sol y la vegetación hace una rociada de bendiciones con su hisopo a cascabeles.





Traducción de Victor Goldstein