19 de octubre de 2013

Carl Rakosi






















Confesión, 1931

  
Y ahora los jóvenes seguidores
de Pound cierran filas,
yo entre ellos,
y desean hacerse oír.

Como el populista que soy
deseo proceder
con sobria dignidad:
«Mis convecinos y amigos, etcétera»,

pero tengo un baile de marineros
en mi cabeza,
haciendo sonar sus tacones
y buscando salir

pero con delicadeza,
como si una mariposa
hubiera salido volando
del idioma inglés.


Traducción de Jordi Doce